Noche estrellada
La obra más reconocible del postimpresionismo. Óleo sobre lienzo pintado en Saint-Rémy-de-Provence, 1889. Remolinos de luz sobre un cielo nocturno que no ha perdido su asombro en más de un siglo.
Verdehalago · Arte en tus manos
Las obras de Vincent van Gogh encuadernadas a mano en México. Cada libreta es única: pasta dura, 192 páginas de papel bond 90 gramos, forro en couché 130g plastificado mate.
No son reproducciones industriales. Son objetos artesanales hechos uno a uno, con el mismo cuidado con que Van Gogh pintó cada lienzo.
Van Gogh pintó más de 900 cuadros en diez años. Pintó con urgencia, con amor, con desesperación. Sus obras no son decoración: son conversaciones sobre la luz, el movimiento, la soledad y la belleza que persiste en todo.
En Verdehalago elegimos sus obras porque comparten algo con lo que hacemos: son objetos hechos a mano, con atención al detalle, que no pueden producirse en serie sin perder lo que los hace valiosos.
Una libreta con la Noche Estrellada no es un cuaderno con una imagen bonita. Es una invitación a escribir a la misma altura que pintó Van Gogh.
Obras originales
Reproducciones de obras en dominio público tomadas de repositorios de museos: Rijksmuseum, Met Museum, Smithsonian. Ninguna imagen tiene derechos de autor activos.
La obra más reconocible del postimpresionismo. Óleo sobre lienzo pintado en Saint-Rémy-de-Provence, 1889. Remolinos de luz sobre un cielo nocturno que no ha perdido su asombro en más de un siglo.
Pintada en Arlés en 1888, antes de la más célebre versión de Saint-Rémy. El río refleja las estrellas con una serenidad que la versión posterior abandona.
Ramas de almendro en flor sobre fondo azul. Pintada en 1890 para celebrar el nacimiento de su sobrino Vincent Willem. Una de sus obras más luminosas y esperanzadoras.
La serie de girasoles, pintada en Arlés entre 1888 y 1889, es uno de los conjuntos más reconocidos de la historia del arte. Amarillos que van del ocre al limón.
Pintada en el jardín del asilo de Saint-Paul-de-Mausole en 1889. Los lirios azules y morados contrastan con el fondo cálido en una composición densa y vital.
Terraza del Café de la Nuit en Arlés, 1888. Una de las primeras pinturas nocturnas de Van Gogh sin negro, iluminada solo por la luz del café y las estrellas.
Los cipreses fascinaron a Van Gogh por su forma de llama y su movimiento. Esta obra de 1889 los muestra retorciéndose contra un cielo en espiral.
Un solo ciprés, imponente y solitario. Estudio detallado de la textura y el movimiento de uno de los árboles que más obsesionó al pintor en sus últimos años.
Paisaje del sur de Francia pintado con la energía característica de su etapa en Arlés y Saint-Rémy. Campos, cielos y movimiento en cada pincelada.
Los olivos, con sus troncos retorcidos y follaje plateado, aparecen repetidamente en la obra de Van Gogh durante su estancia en Provenza.
Un camino que se pierde en el horizonte bajo un cielo agitado. La perspectiva y el movimiento del cielo crean una tensión característica de su última etapa.
El jardín público de Arlés que Van Gogh pintó varias veces esperando la llegada de Gauguin. Colores vibrantes y una paz que contrasta con la agitación de su vida.
La habitación de Van Gogh en Arlés, 1888. Pintada para transmitir descanso y calma, aunque la perspectiva distorsionada revela algo más inquieto.
Variación de la célebre habitación de Arlés, enfocada en la ventana que da al exterior. La luz y la perspectiva crean un espacio entre la intimidad y el mundo.
Van Gogh se retrató a sí mismo más de treinta veces. En cada autorretrato hay una búsqueda diferente. Este captura su mirada intensa y característica.
Basada en un grabado de Gustave Doré, pintada en 1890 en Saint-Rémy. Los prisioneros caminan en círculo bajo muros que no tienen salida. Una de sus obras más oscuras.
Naturaleza muerta con frutos del sur de Francia. La pincelada densa y los colores saturados son inconfundiblemente Van Gogh incluso en los temas más cotidianos.
Diseños propios
Diseños originales de Verdehalago creados con la paleta, la pincelada y el espíritu de Van Gogh. No son obras del pintor, pero llevan su ADN visual.
Diseño propio de Verdehalago: una calavera tratada con la paleta y la pincelada característica de Van Gogh. Donde el memento mori se vuelve postimpresionista.
Diseño Verdehalago
Una puerta de colores vivos interpretada con la textura y la energía cromática de Van Gogh. Diseño original de Verdehalago.
Un chelo pintado al estilo de Van Gogh: pinceladas visibles, colores expresivos, forma que vibra. Para quienes aman la música y el postimpresionismo.
Naturaleza muerta con libros tratada con la paleta y la técnica de Van Gogh. Para quienes aman los libros y el arte en igual medida.
Diseño Verdehalago
La Noche Estrellada en formato cuaderno carta 22 x 29 cm. Más espacio para escribir, dibujar o proyectar. La misma encuadernación artesanal, mayor superficie.
Diseño Verdehalago
La Calavera Gogh en formato cuaderno carta 22 x 29 cm. Diseño original de Verdehalago en el formato más grande del catálogo.